lunes, agosto 12, 2019

Las 5 mayores razones por las que las personas renuncian a sus trabajos

No hay peor ciego que el que no quiere ver...

Por que las personas renuncianPhoto by Julian Howard on Unsplash

Cada ser humano es un mundo en sí mismo, único e irrepetible, pero lo que sí se suele repetir son las razones por las que las renuncian a sus trabajos. Pero todo en la vida tiene solución y nunca es tarde para cambiar. Empezar por conocer qué motiva estas situaciones, es un excelente comienzo, sea cual sea el lugar de la empresa en el que te desempeñas.

 

1 – Aburrimiento y falta de desafíos

 

La idea de amar tu trabajo no es más que un cuento romántico necesario para atar a las personas. Sin embargo, nadie quiere aburrirse o sentir que no hay desafíos en su trabajo. En serio. Si alguien en nuestros equipos parece morir de aburrimiento, hay que prestarle atención: es una excelente oportunidad para la autocrítica.

 

Por un lado, lo que esto realmente puede estar indicando es una falta de reconocimiento. De hecho, es lo más habitual. Alguien que se aburre en su trabajo, lo hace sobre todo porque ha hecho todo bien, pero no tiene reconocimiento, un feedback o devolución verdadera ni desafíos interesantes.

 

Por otro, también puede que se esté fallando en muchas otras cosas, como determinar metas, estrategias o modos de trabajo. Sea como fuere, en gran medida, la responsabilidad es compartida entre quien puso a esa persona en ese puesto, quien la supervisa y quien le asigna tareas. La verdad, esta es una de las peores razones por las que las personas renuncian a sus trabajos.

 

Por qué la gente renuncia
Photo by Stacey Gabrielle Koenitz Rozells on Unsplash

 

2 – Relacionamiento con el resto del equipo y clima

 

Otra de las más habituales razones por las que las personas dejan sus trabajos y también de las peores. Una vez más, sobre todo porque se trata de un indicador aún más preocupante: problemas con el clima. Tener un mal clima de trabajo, en cualquier empresa, es un boleto al expreso del fracaso.

 

Las relaciones saludables y respetuosas son esenciales en cualquier lado. Las relaciones de amistad, por su parte, son lo máximo a lo que se pueda aspirar. Mientras tanto, tener relaciones excesivamente forzadas, con roces, malestares y falta de entendimiento, es lo peor que puede suceder. Y, nuevamente, las personas con mayor responsabilidad en la empresa, también son las más responsables de que esto pase. Siempre.

 

Cuando se toma la decisión de darle la responsabilidad de liderar un equipo a alguien, hay que tener la seguridad de que esa persona está capacitada para ello, y tener esa capacitación en un papel no sirve de nada: el liderazgo no se aprende en ningún instituto, se aprende en la vida. Es un factor humano, una cuestión de ética y educación.

 

 

3 – Relacionamiento con sus superiores

 

Las personas necesitan encontrar en sus superiores alguien en quien confiar, no alguien que simplemente les de ordenes. No significa que vayan a desarrollar una amistad, pero esa persona debe ser un referente. Parece una obviedad, pero en los hechos, lo más habitual es que esto se pierda de vista.

 

Quien está a cargo de un equipo, debe ser quien proporcione orientación y marque el rumbo, pero (lo más importante de todo): debe hacerlo con fundamentos. La falta de fundamento es de las principales fuentes de fastidio y desmotivación y, obviamente, otra de las causas por las que la gente quiere renunciar a sus trabajos.

 

La relación entre estos lugares de jerarquía siempre debe ser honesta y respetuosa. Solicitar tareas sin tener argumentos, sin explicar el por qué u ocultando información, es un atajo a una relación tóxica.

 

Causas por las que la gente renuncia
Photo by Fancycrave on Unsplash

 

4 – Sobrecarga de trabajo

 

Hay muchos indicadores que así lo están demostrando, solo hay que saber leerlos, darse cuenta. El cansancio en el equipo se nota, los errores son más frecuentes que de costumbre, las primeras personas en llegar al trabajo también terminan siendo las últimas en irse… no hay peor ciego que el que no quiere ver.

 

Una cosa es el compromiso con el empleo, con las tareas y con formar parte de un equipo, otra es caer en el absurdo de la sobrecarga. Es otra de las ideas románticas que se nos intenta imponer: mientras más trabajes, mientras tareas estés realizando y mientras más horas estés en el trabajo, mejor.

 

Nada más alejado de la realidad. El exceso de trabajo es una trampa mortal. No solo termina arruinando la calidad y la productividad de una empresa, sino algo mucho peor, el bienestar de las personas. Ya estamos en pleno siglo XXI. Ya no hay que creer en cuentos de hadas y si te preguntas por qué renuncia la gente, puedes empezar por tener este tipo de cosas en cuenta.

 

Razones por las que la gente renunica a sus trabajos
Photo by NordWood Themes on Unsplash

 

5 – La sensación de estancamiento

 

¿Quién no ha sentido esto? ¿Quién no ha sido víctima de la sensación de estancamiento? Es ese momento en el que, como si cayéramos en una trampa y no tengamos salida, sentimos que nos equivocamos de carrera, que no sabemos por qué estamos en donde estamos ni haciendo lo que estamos haciendo, pero abandonar ese trabajo no es una opción.

 

Por una razón u otra, a veces la vida nos impide tener la libertad de dejar un trabajo. Y eso no necesariamente tiene que estar relacionado con el trabajo en sí. Tampoco con el equipo o con quienes nos supervisan.

 

Muchas veces simplemente perdemos el foco o uno o varios de los puntos anteriores se han conjugado. Pero la clave está en la comunicación. Nada es más importante en la vida que comunicarnos, que entender a otras personas y que nos entiendan. Hablar de nuestra situación con quien corresponda en nuestro trabajo nos permitirá entender mejor qué es lo que está pasando, dilucidando si el problema realmente no tiene solución o si no estamos logrando visualizarla. Volver a tomar clases o ir a conferencias sobre nuestra profesión para recordar por qué elegimos ese camino, solicitar un cambio de puesto, enfocarnos en otro proyecto de la empresa… entendernos y hacer los cambios necesarios, de eso se trata.