lunes, agosto 12, 2019

7 consejos para lidiar con gente tóxica en el trabajo

Nos cansan, nos quitan las energías y afectan directamente nuestro desempeño, el de nuestros equipos y el de nuestras empresas. Mejor tomar una distancia emocional.

Consejos-para-lidiar-con-gente-toxica-en-el-trabajoPhoto by Ayo Ogunseinde on Unsplash

Nos cansan, nos quitan las energías y afectan directamente nuestro desempeño, el de nuestros equipos y el de nuestras empresas. Mejor tomar una distancia emocional.

 

Todos los días tenemos que lidiar con personas que son realmente nocivas para nuestra salud emocional y (lo que por extensión es igual) física, pero hacerlo en nuestro espacio laboral es de lo más desgastante y terrible que podamos imaginar… por lo que estos 7 consejos para lidiar con gente tóxica en el trabajo, son una excelente herramienta. Nos ayudan a reforzar nuestra psiquis y a disfrutar más de nuestras tareas, así que, sin más, pasemos a conocerlas.

 

7 – Entender que hay cosas que no podemos controlar

 

Consejos-para-lidiar-con-gente-toxica-en-el-trabajo-1
Photo by rawpixel on Unsplash

 

Simplemente escapan a nuestras posibilidades, están más allá de nuestro alcance. Aunque invertir un montón de paciencia, energía y, lo más importante, tiempo en ayudar a la gente tóxica, hay cosas que no vamos a lograr cambiar. Lo que sí podemos hacer es controlar nuestra realidad, nuestros pensamientos, interpretaciones y, sobre todo, nuestro comportamiento.

 

Como tantas otras personas, he trabajado con gente muy tóxica, con complejos de inferioridad, desagradables intenciones, hipócritas, avariciosas, soberbias. Las empresas más salvajes suelen escoger a estas personas para liderar equipos porque, hasta cierto punto, les resultan muy útiles. Adoran la autoridad, son estrictas con el personal y ponen los intereses de su empresa por encima de las personas. Sí, así es, como en el siglo XIX.

 

Basta una gota de poder para convertir a cualquier ser en uno de estos nefastos personajes. La clave está en entender que la gran mayoría de las veces, no vamos a poder ayudarles, ya han tomado sus decisiones en la vida y aún no son capaces de darse cuenta de lo que hacen sentir. Lo que sí podemos hacer es dejarles ser, evitarlas, tomar distancia, controlar nuestro comportamiento y ser fieles a nuestros principios. Si bajamos a su nivel, perdemos.

 

 

6 – No lo tomes como algo personal

 

Fundamental cuando tenemos que tratar con gente tóxica: no eres tú, no hay ningún problema en ti, no hay ninguna culpa. La gente tóxica en el trabajo nos recuerda mucho a quienes hacían bullying en la niñez. No es nuestra culpa y tampoco la de ellas. Estas personas aún no han logrado resolver sus mayores problemas, no han logrado ver sus propios demonios, no tienen autocrítica.

 

El resultado es la violencia, contra ellas mismas y contra el resto. Por eso, no lo tomes como algo personal, no es contra ti, es contra ellas mismas: se sienten tan mal que necesitan parecer más importantes que el resto. ¿Acaso no te ha sucedido que te dicen algo violento y falso, pero te quedas pensando en eso volviendo a casa, en tu casa y durante días? ¿Y crees que la gente tóxica acaso sigue recordando eso? Mmm… pues no, así que créeme, puedes dejar de preocuparte.

 

 

5 – Apuesta por el desapego emocional

 

Consejos-para-lidiar-con-gente-toxica-en-el-trabajo-2
Photo by rawpixel on Unsplash

 

La práctica del desapego emocional es una estrategia muy eficaz cuando tenemos que lidiar con gente tóxica. Aunque no es sencilla, pues somos personas, personas que sentimos y que no queremos volvernos paradójicamente tóxicas, hay ocasiones en las que debemos practicar el desapego. Y esta es una de esas ocasiones.

 

Engloba los otros dos puntos anteriores y sus efectos son de lo más prácticos. Desapegarse emocionalmente de la gente tóxica nos quita mucho peso de encima, nos da paz y tranquilidad. En este sentido, es la tranquilidad de saber que esta no es nuestra dependencia, no es nuestra responsabilidad.

 

 

4 – Sí puedes responsabilizarte de cómo te sientes

 

En la misma sintonía que el punto anterior y el primero. Como veíamos, no podemos controlar el comportamiento, el lenguaje ni la psiquis del resto. Sin embargo, sí podemos hacerlo con nuestra persona.

 

Si caemos en sus viles juegos, nos afecta. Y si nos afecta, es porque lo estamos permitiendo. Si les damos ese poder, nos estamos condenando, así que lo mejor que podemos hacer es responsabilizarnos por la forma en la que nos sentimos. Si nos sentimos mal, es porque así lo quisimos, porque dejamos que pasara. Es nuestra responsabilidad.

 

 

3 – En lugar de victimizarnos, dejemos claro nuestro lugar

 

Consejos-para-lidiar-con-gente-toxica-en-el-trabajo-3
Photo by henri meilhac on Unsplash

 

El lenguaje lo es todo y nada existe por fuera de él. El lenguaje es la mayor herramienta humana y sin él, ni siquiera seríamos capaces de pensar. Configura nuestra realidad, la revela y determina su funcionamiento. Lo que no tiene nombre, no existe. Por todas estas razones, es elemental prestar atención al lenguaje, como en cualquier otro aspecto de la vida. Aunque pocas personas realmente le prestan atención, en el lenguaje está el verdadero código y el verdadero significado de todas las cosas.

 

Si prestas atención a tu lenguaje, puedes descubrir muchísimas cosas. Por ejemplo, cómo ves tu propia persona, cómo piensas realmente las cosas, cómo las percibes, cómo las vives. Es muy probable que te victimices todo el tiempo en el lenguaje, quizá con cosas como «tengo que trabajar 60 horas a la semana porque mis compañeras (o compañeros) de trabajo no saben lo que están haciendo» o «tuve que decir que sí porque sino…» y así, seguro sabes a qué me refiero, ¿no?

 

¿Pero qué tal si reflejamos esa construcción de la realidad también en el lenguaje? Nadie te está forzando a nada, no eres una víctima, tú tomas las decisiones. Si decidiste hacer cosas que no estaban bajo tu responsabilidad porque sabías que tú lo harías mejor, porque eres más responsable o porque realmente te has comprometido con tu tarea y tu trabajo, dilo como es. «Tomé la decisión de quedarme porque quiero mantener este trabajo, porque quería que estuviera bien hecho». Refleja y construye la realidad de forma más verosímil, ¿no es así?

 

 

2 – Predica con el ejemplo

 

Una de las características más distintivas de las personas tóxicas, en el trabajo y en la vida en general, es que sus palabras difícilmente coinciden con sus actos. Dicen una cosa, pero hacen una totalmente opuesta. Establecen reglas, pero no las cumplen. Exigen algo que no están dispuestas a dar.

 

Predicar con el ejemplo no hará que la persona tóxica cambie, pero sí te dará la tranquilidad que necesitas. Es una coherencia que da paz y sabiduría.

 

 

1 – Si no ha funcionado, rebélate y vete de allí

 

Finalmente, si todas estas cosas no funcionan, sencillamente vete de allí. Ningún trabajo ni ningún dinero en el mundo vale lo que vale tu tiempo, tu energía… tu vida. Si una empresa prefiere mantener a la persona tóxica en lugar de enfrentar la situación con valor y honestidad, pues no es la empresa indicada y no te merece. Vete de allí que seguro encontrarás otro lugar, pues cualquiera es mejor que uno así.

 

En estos 7 consejos para lidiar con gente tóxica en el trabajo he plasmado mucha de mi experiencia. Espero que te resulten útiles y si tienes algún otro o algún aprendizaje que quieras compartir, recuerda que puedes hacerlo en nuestra sección de comentarios.